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   CIEN — Informe: Mercado de trabajo y FAL (artículo completo)
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function InformeMercadoTrabajo(){
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    <div className="prose lead-cap">
      <p>El presente informe se compone de dos secciones. En la primera evaluamos las consecuencias del modelo de Milei sobre el empleo, a dos años del inicio del gobierno. Los resultados están a la vista: destrucción de 300 mil puestos de trabajo asalariados registrados. Los sectores ganadores del modelo —agro, minería, energía— no generan empleo y no compensan la destrucción en construcción e industria. En este contexto, el Congreso aprobó una reforma laboral que busca flexibilizar aún más el mercado de trabajo.</p>

      <p>En la parte 2 nos centramos en el punto más importante de la reforma: el Fondo de Asistencia Laboral (FAL), que introduce un mecanismo de prefinanciamiento de indemnizaciones por despido mediante cuentas individuales por empleador, administradas por entidades privadas habilitadas por la CNV.</p>

      <h2 id="m1"><span className="num">01</span>Las consecuencias sobre el empleo</h2>
      <div className="subkick">La destrucción de empleo registrado y el desacople con la actividad</div>
      <p>Entre noviembre de 2023 y noviembre de 2025 se perdieron 299.632 puestos de trabajo asalariados registrados, según datos oficiales de la Secretaría de Trabajo. La caída se compone de 196.693 empleos en el sector privado (-3,1%), 80.943 en el sector público (-2,3%) y 21.996 en casas particulares (-4,7%).</p>

      <p>Para dar una idea de magnitud, vale comparar con las dos crisis anteriores. Entre febrero y julio de 2020 —lo peor de la pandemia— se perdieron 226.700 puestos. Entre diciembre de 2017 y diciembre de 2019, durante la recesión del macrismo, se perdieron 192.111. Considerando el total del empleo asalariado registrado, estamos ante el episodio más dramático de los últimos tiempos.</p>

      <Figure src="assets/informes/mercado-trabajo/figura-1.png" num="1"
        cap="Destrucción de puestos de trabajo asalariados registrados (en miles)." source="Secretaría de Trabajo (MTEySS)" />

      <p>El gobierno de Milei representa una anomalía para el mercado de trabajo: la evolución del empleo registrado privado se desacopla de la evolución de la actividad económica. Mientras la actividad atravesó tres etapas —recesión, recuperación y estancamiento—, el empleo registrado privado diverge: en la primera etapa cae, en la segunda se estanca y en la tercera vuelve a caer.</p>

      <Figure src="assets/informes/mercado-trabajo/figura-2.png" num="2"
        cap="Evolución del empleo privado registrado vs actividad económica (nov23 = 100)." source="EMAE — INDEC y MTEySS" />

      <Pull>Los sectores ganadores del modelo, que explican la recuperación de la actividad, no son intensivos en empleo.</Pull>

      <div className="subkick">Ganadores y perdedores: la composición sectorial</div>
      <p>Entre las actividades con evolución positiva se destacan las primarias: pesca (+90,3%, aunque pesa muy poco), minería (+15,8%) y agro (+13,4%); también intermediación financiera (+22%) y, llamativamente, hoteles y restaurantes (+17,9%). En el otro extremo, construcción e industria muestran caídas de dos dígitos (-16,4% y -9,3%), seguidas por comercio (-5,6%). Estos tres sectores explican el 45% del empleo asalariado privado registrado.</p>

      <Figure src="assets/informes/mercado-trabajo/figura-3.png" num="3"
        cap="Evolución sectorial del empleo privado vs actividad económica. Nov 2025 vs nov 2023." source="MTEySS e INDEC" />

      <p>Un dato muy llamativo: los cinco sectores que más crecieron destruyeron, en conjunto, 11.114 puestos de trabajo asalariado registrado privado. Solo el agro y la pesca crearon empleo neto. En los principales sectores perdedores, construcción e industria, se destruyeron 127.738 puestos: un 65% del total perdido en la era Milei.</p>

      <div className="subkick">Solo crece la precariedad</div>
      <p>La Encuesta Permanente de Hogares muestra un crecimiento de 210 mil ocupados. Todo ese crecimiento se explica por una única categoría: el cuentapropismo, que crece en 450 mil personas (+15,6% en dos años). Ante la destrucción de empleo formal de calidad, las nuevas formas de “autoempleo” funcionan como refugio, evitando el aumento del desempleo. Detrás de una tasa de desocupación baja (6,6%) se esconde el aumento de la precariedad.</p>

      <Figure src="assets/informes/mercado-trabajo/figura-4.png" num="4"
        cap="Variación en la cantidad de ocupados. 3T25 vs 3T23." source="EPH — INDEC" />

      <p>Aún más alarmante: creció en 108 mil el número de personas en edad de jubilarse que siguen trabajando. El ajuste del gasto previsional fuerza a jubilados y jubiladas a complementar su ingreso mediante algún tipo de (auto)empleo.</p>

      <h2 id="m2"><span className="num">02</span>El Fondo de Asistencia Laboral</h2>
      <div className="subkick">Ahora despedir es gratis</div>
      <p>El FAL, aprobado el 27 de febrero de 2026, introduce un mecanismo de prefinanciamiento de indemnizaciones mediante cuentas individuales por empleador. El sistema indemnizatorio vigente imponía un costo variable y concentrado en el momento del despido, que funcionaba como una fricción en la decisión de desvincular.</p>

      <p>El FAL transforma esta estructura: la contribución mensual del 1% (grandes empresas) o 2,5% (MiPyME) se paga independientemente de que el empleador despida o retenga trabajadores. Es un costo del empleo, no un costo del despido. Una vez que el fondo acumuló un saldo suficiente, el empleador que decide desvincular no enfrenta un desembolso adicional en el margen: simplemente reasigna recursos ya apartados.</p>

      <Pull>El sistema genera un equilibrio rotativo en el que despedir, recapitalizar y volver a despedir no produce costo marginal en ninguna etapa.</Pull>

      <div className="subkick">Quién financia el fondo: la simetría de los artículos 60 y 76</div>
      <p>El artículo 60 establece la contribución al FAL; el artículo 76 establece, simultáneamente, una reducción de contribuciones patronales de exactamente la misma magnitud. La simetría es perfecta: el costo neto de financiar el FAL para el empleador es cercano a cero. No paga más de lo que pagaba antes; redirige recursos que iban al sistema previsional hacia un fondo cuya cuenta es de su titularidad.</p>

      <p>Desde la perspectiva del Estado, la operación es una reducción neta de ingresos tributarios corrientes. Los recursos que antes financiaban el sistema previsional ahora van a cuentas privadas reguladas por la CNV. Este Gobierno, paladín del superávit fiscal, diseñó una ley que generará más déficit en el sistema previsional sin prever ningún mecanismo compensatorio.</p>

      <div className="subkick">El incentivo al desguace</div>
      <p>Mientras el pasivo indemnizatorio crece de forma aritmética, los recursos del FAL —potenciados por la reinversión de utilidades y la exención impositiva— presentan una dinámica de crecimiento exponencial. Esta divergencia genera un punto de arbitraje de liquidación: alrededor de los 20 o 25 años de antigüedad promedio, el valor del activo acumulado tiende a cruzar la curva del pasivo indemnizatorio total.</p>

      <p>A partir de ese punto de quiebre, la empresa comienza a valer más muerta que viva. El diseño del artículo 72 introduce un riesgo moral sistémico, particularmente agudo para las MiPyME: el FAL transforma a la empresa madura en un vehículo de inversión con valor de liquidación, donde el trabajador deja de ser capital humano para convertirse en el colateral de un desguace financiero legalmente subsidiado por el Estado.</p>

      <div className="subkick">El riesgo de represión financiera</div>
      <p>El FAL presenta las condiciones estructurales para la represión financiera: genera un flujo de ahorro obligatorio y recurrente, concentrado en entidades habilitadas por la CNV, sin restricción a la concentración en títulos soberanos. Si la reglamentación definiera que los instrumentos elegibles son predominantemente títulos de deuda pública, el FAL funcionaría como una fuente de demanda cautiva para deuda soberana a tasas inferiores a las de mercado.</p>

      <p>El circuito completo sería: el Estado resigna recaudación de contribuciones patronales; esos recursos van obligatoriamente a fondos administrados; los fondos invierten en deuda pública; el Estado captura el flujo a tasa subsidiada. Para el empleador la operación es neutra o favorable; para el fisco, un deterioro encubierto; para el trabajador, una erosión silenciosa de su cobertura.</p>

      <h2 id="m3"><span className="num">03</span>Consideraciones finales</h2>
      <p>La conversión del costo de despido en un flujo continuo reduce a cero el costo marginal percibido de la desvinculación individual. La compensación simétrica con contribuciones patronales implica que el fondo se financia con recursos redirigidos de la seguridad social. La delegación total del régimen de inversiones a la reglamentación deja abierta la puerta a la represión financiera, y la asignación de cuentas al empleador elimina la portabilidad.</p>

      <p>Tomadas en conjunto, estas decisiones de diseño producen un instrumento que beneficia al empleador y al intermediario financiero, transfiere riesgo al trabajador y costos al sistema previsional, y crea las condiciones para que el Estado capture un flujo de ahorro cautivo a tasa subsidiada.</p>
    </div>
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